ASÍ OPERA LA IZQUIERDA
Durante cualquier crisis a la que nuestro país debió enfrentarse, la izquierda siempre se basó en su teoría de la revolución: agudizar y crear contradicciones internas en un gobierno que es de derecha o no afín a sus ideales, apelando al fantasma del capitalismo como vía regia para una alternativa socialista.
Para hacer frente a lo que ellos consideran una concepción de sociedad equivocada y de espaldas al pueblo como dicen, la forma de contestar a un cambio radical, primero económico y luego cultural, fue sacar al individuo y sustituirlo por los colectivos.
La izquierda hoy tomó la bandera del feminismo, los inmigrantes, los gays, lesbianas y transexuales, los ecologistas, las minorías étnicas, los jóvenes precarios, las personas en situación de pobreza, las nacionalidades históricas, y todos los demás grupos que pudiera ir sumando a su causa.
Para ese movimiento político hoy tampoco hay una sociedad que cobije esas minorías. Según ellos actualmente no hay un proyecto que apunte a esos sectores sociales, por eso las únicas causas justas y que deben movilizarse son las que ellos promueven.
A sabiendas de que todos tenemos los mismos derechos consagrados en la Constitución de nuestra República, la izquierda incita a que cada grupo debe exigir sus propios derechos, dejando de lado los derechos de las mayorías, avasallando todo lo que sea contrario a sus intereses. Creando leyes muchas veces inconstitucionales para que cada grupo tenga privilegios sobre el resto.
Hoy estamos viendo una cruzada de los movimientos marxistas de izquierda, que tiene un núcleo que combatir y es el del hombre blanco, heterosexual, católico, de derecha o simplemente alguien con pensamientos que van en contra de sus intereses, que para ellos ejerce el poder y que oprime sistemáticamente a los diferentes. De ese modo la izquierda encontró en el centro de la articulación social un núcleo que combatir.
La izquierda, no sólo sigue con su afición a las políticas de la identidad, el género etc, sino que tienen un modo de mirar el mundo diferente y contrapuesto a todo lo racional, y lo aplican en cada lugar posible, en cada campo que han encontrado.
Con el trabajo tenemos un buen ejemplo, porque cuando lo abordan, repiten siempre el mismo concepto: te hablan de trabajos precarios, jóvenes explotados que no encuentran un puesto dignamente remunerado o que tuvieron que emigrar, o de los obreros del pueblo, para ellos los eternos olvidados. Dejan afuera el resto de categorías, porque no les genera ningún rédito, no tiene una comprensión y no les interesa ver los cambios que ya se han producido en todas sus escalas o de las transformaciones que se esperan a futuro.
No les interesa entender cómo funciona el capitalismo en el que vivimos.
Casi no tienen propuestas o soluciones ya que lo único que proponen son parches, que sólo benefician a sus colectivos, con los cuales comparten una misma ideología.
Ellos le muestran a sus militantes que el trabajo es poco relevante, porque con la renta básica todo quedará solucionado. Basta con mirar este último año, donde solo alzan la voz para pedir más subsidios para sus colectivos.
La izquierda ve en toda crisis una oportunidad única para lograr su único objetivo; conseguir el poder aduciendo que son la única respuesta confiable para sacar adelante el país.
No van a dudar ni un segundo en desestabilizar y generar caos, si el fin justifica los medios.
Lo vemos a diario cuando salen sus referentes a pegarle al gobierno aduciendo que las medidas socioeconomicas no son suficientes y que el pueblo tiene que manifestarse.
No obstante traen siempre a su discurso oxidado la crisis del año 2002.
Con esta situación de emergencia sanitaria que atraviesa nuestro país, queda absolutamente de manifiesto que su modus operandi se mantiene intacto.
Rodrigo Costa
Dirigente de la Unión Blanca Republicana (UBR)

Totalmente de acuerdo con Rodrigo. ¿Pero cómo enfrentamos esta estrategia mercenaria cuando los grandes medios están volcados a esta perspectiva que la izquierda impone con sus miles de operadores en todo los ámbitos desde el político hasta el cultura?
ResponderBorrarEs necesario formar un contra movimiento social que denuncie a cada operador dónde este y en el momento que sea. Es necesario generar un ambiente de restitución de los valores en todos y cada uno de los medios de difusión masiva. Para eso la enseñanza es clave, tenemos que arrancársela de las garras del marxismo y su interpretación de la historia reciente así como criticar a los autores que han generado la actual perspectiva de género y han dado fundamento a la agenda de derechos.
En fin es una tarea ciclópea, pero alguien tiene que empezarla.
Dr. Francisco E. Estevez Carrizo